
vuelve el niño a perturbar mis pensamientos,
no se en realidad que es lo que espera de mí.
trataré de ayudarlo; aunque se que no le sirvo de nada;
pero el sigue empeñado en abrazar mi presencia.
ya no busca ser feliz...
ni tampoco quiere tus brazos...
ahora simplemente quiere vagar por sus mundos,
con esos ojos inocentes que no le muestran el caos a su alrededor.
y así virira engañado por siempre; cual tonto que no ve las cosas reales.
él permanecerá a mi lado hasta que decida no acercarse a tu fuego;
que siempre al final lo deslumbra y termina quemandolo.






