jueves, 24 de septiembre de 2009

Entrada para el blog desde mi habitación


El perro y el gato se están “gritando”.
Nunca han podido ser amigos.
Ni siquiera han tratada serlo.
Escucho el maullido.
Escucho el ladrido.
Estoy a la espera de quien dé el primer paso.
Más ninguno de ellos se atreve a atacar.
El perro suele gobernar sobre el gato.
Mas el segundo parece darse por vencido, siempre espera el último momento para hacer su mayor daño.
Por algo el gato es más rápido y escurridizo.
Ahora quiero que seas mi perro.

Es sábado por la mañana y el aburrimiento y la constante monotonía han bloqueado el poco pensar que tengo.
Leeré todo el día.
Fingiré todo el día.
Y la sonrisa aparecerá cuando deba hacerlo, cuando ella tenga que expresar felicidad.
Take your time.
Take my heart.
Mis amigos (al igual que la canción que suena) me han dicho que me perdido la cabeza.
Cause you know how to waste my time.
La verdad que ya no se qué hacer, creo que loco me estoy volviendo.
Pero aun en la locura creo que me siento mejor.
Al menos puedo estar aquí y en un segundo en otro lugar.
Acaba de cruzarme algo por la cabeza y es que ¿como el clima es gris mi ánimo también lo es?
Y por qué no solo puedo sacar esto de mi piel.
Por qué tengo que soportarlo.
Y es cuando el orgullo se apodera de mí.
Asfixiándome y no dejándome vivir.
Solo contribuye a sentirme más triste e infeliz.
Y sé que no soy inocente.
Porque siempre que tratas de entrar en mis pensamientos.
Una pantalla de humo no te deja ver lo que soy.
Y olvidare los pensamientos porque si prefiero ellos no pueden permanecer conmigo para siempre.
Aquí en las sombras estoy seguro, soy libre.
Se a donde debo ir; pero no puedo estar donde no pertenezco.
Muéstrame la “sombra” donde verdad significa “mentira”.

(Siempre la canción que pretende ser para mi, por dentro es para alguien más)
Y escucho la canción…
Esa canción que habla de la utopía más grande que las personas deseamos.

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